El impulso que el subsidio a la tasa hipotecaria está generando en la demanda de viviendas nuevas ha empujado a algunos desarrolladores a reactivar iniciativas. Pero con cautela, afirman en la industria inmobiliaria, donde aún no observan indicios de una recuperación fuerte.
El primer repunte en ocho años
En el primer trimestre de 2026 se aprobaron permisos de edificación en las direcciones de obras municipales (DOM) del país que involucraron a 18.538 viviendas, lo que representó un incremento de 23,1% anual. Ese volumen se convirtió en el primer incremento de este indicador para el lapso enero-marzo en ocho años.
La última vez que se había registrado un avance en los primeros tres meses de un año fue en 2018. De todos modos, en esa ocasión las viviendas autorizadas fueron el doble que el volumen actual, con 37.598 unidades, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La superficie aprobada en enero-marzo de 2026 fue de 1,57 millones de metros cuadrados, un salto de 19,6% anual.
¿Mesura o brotes verdes?
Slaven Razmilic, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), llama a no leer el dato como un cambio de tendencia, dado que los permisos acumulados en los últimos 12 meses están levemente por sobre las 70 mil unidades, cerca de los mínimos históricos. A su juicio, el nivel de actividad actual es incompatible con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda y de aumentar el empleo y la inversión.
Nicolás Herrera, gerente general de Inciti —filial de GPS Property—, recordó que en el último semestre de 2025 se observó un repunte en las ventas de viviendas nuevas que permitió descomprimir parcialmente el sobrestock acumulado. Para Herrera, el mejor desempeño comercial ha dado cierto impulso para que algunos desarrolladores miren nuevamente proyectos hacia adelante, pero con cautela.
"El aumento de permisos reflejaría una expectativa gradual de normalización del mercado, más que un cambio definitivo en la dinámica del sector".
Herrera recalcó la necesidad de moderar las expectativas, dado que parte relevante de la recuperación reciente se explica por apoyos transitorios:
"Es importante poner paños fríos, pues una parte relevante de la recuperación reciente de las ventas se explica por apoyos transitorios, como el subsidio a la tasa y el Fogaes, que deberían operar solo hasta este año".
Más optimista fue Reinaldo Gleisner, vicepresidente de Colliers, quien sostuvo que el alza en los permisos corresponde a "brotes verdes" y al resultado de un sector que comienza a ver señales de normalidad. Gleisner agregó que la industria intenta recuperar un nivel de actividad que se acerque al promedio de la década pasada, cuando se vendían 65.000 viviendas anuales.
El experto de Colliers también observó un cambio de actitud en el ecosistema público: ciertas DOM estarían acortando sus tiempos de aprobación, y las entidades de fiscalización mostrarían un enfoque más proactivo bajo la directriz del gobierno.
Cambios a la OGUC
En el sector descartan que exista una relación directa entre el alza de permisos del primer trimestre y la modificación que el actual Gobierno impulsa a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), sometida a consulta ciudadana ya finalizada. Esta apunta, entre otros, a reducir o eliminar restricciones regulatorias que encarecen el precio de las viviendas, aumentar la densificación y extender la vigencia de los permisos de tres a seis años.
Razmilic señaló que la propuesta apunta en la dirección correcta, al buscar una densificación equilibrada en torno a los principales ejes de transporte, aunque su efecto sobre la solicitud de permisos solo se verificará tras su tramitación y la reducción del stock.
Herrera fue claro respecto al timing del impacto:
"Difícilmente ese cambio normativo ya se vería reflejado en las cifras del primer trimestre".
Gleisner, por su parte, valoró que la modificación venga a corregir la parálisis generada por planes reguladores comunales que se han vuelto ajenos a las necesidades habitacionales reales.
Proyecciones
En la industria estimaron que cuando se produzca una baja considerable del stock de viviendas a la venta —que sigue cerca de las 100 mil unidades—, se advertirá un mayor repunte en la tramitación de permisos. A ello se suma como factor clave la rápida aprobación en el Congreso del proyecto que elimina el IVA por 12 meses a la venta de viviendas nuevas y amplía los beneficios del DFL2, lo que impulsaría la demanda de inversionistas.
En paralelo, la banca recibió hasta el 24 de abril 76.688 solicitudes de subsidio a la tasa hipotecaria, de las cuales 44.005 están aprobadas y 26.135 en evaluación, según informó la ABIF.


